Pedro Vargas Avalos
Hay personas tan mordaces que todo lo que hacen o tocan, lo vuelven corrosivo. En México tenemos varios ejemplos, como “Alito” el dirigente priista trasnochado o Lily Téllez, la tránsfuga del morenismo y ahora delirante legisladora del panismo. Sin embargo, ni una de esos prototipos o de los muchos otros adefesios que pululan en el ambiente público mexicano -incluso panamericano- se puede comparar al incalificable Donald Trump.

