Pedro Vargas Avalos
El caso electoral de Chile -en el cual venció el
ultraderechista José Antonio Katz- es una lección para los
pensamientos progresistas que se esfuerzan por reivindicar la
justicia social, la democracia sin adjetivos, los derechos humanos y
las causas populares. Lo peor del resultado de la segunda vuelta
electoral -verificada el domingo 14 de este mes navideño- para
elegir presidente de la República andina, es el resurgimiento de la
ultraderecha que preconiza el retorno del pinochetismo, vale decir el
autoritarismo supresor de los derechos civiles, el conservadurismo a
ultranza y el neoliberalismo económico aliado de la oligarquía.

