miércoles, 14 de octubre de 2026

León XIV en la escena internacional

 



Mtro. Jesse Martínez


El 8 de mayo de 2025 el cardenal Robert Francis Prevost fue elegido como el 267 papa de la Iglesia Católica, tomando el nombre de León XIV. Una vez asumido el cargo, también se convirtió en jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, pequeño país enclavado en Roma, capital italiana.


Según Vatican News, el número de católicos en el mundo se estima en 1,406 millones (18% de la población mundial), siendo América el continente con mayor cantidad, mientras que Asia y África los de mayor crecimiento. Esto hace de la Iglesia Católica una institución sumamente influyente y con gran impacto a nivel internacional. Este poder es asumido y encarnado en última instancia en la figura del papa León XIV, su máximo líder.


En su encíclica Magnifica Humanitas, León XIV aborda temas trascendentes de la actualidad: tecnología, dignidad humana, relaciones internacionales y responsabilidad política. En estos últimos puntos León XIV ha sido enfático: crítica frontal a los abusos del poder y la riqueza, posición independiente de la Iglesia Católica frente a la presión de las grandes potencias, respaldo total a la diplomacia como herramienta para la solución de conflictos, rechazo total a la guerra y al rearme de los países europeos, insistencia en la dimensión ética y moral de los gobernantes, donde más allá de los éxitos económicos o militares, la dignidad humana, el respeto y la paz sean los ejes que guíen las decisiones. Esa dimensión ética, que rechaza la guerra como instrumento de solución y que califica la teoría de la guerra justa como “superada” , es la que lo ha llevado a chocar de frente con las potencias que normalizan el conflicto armado.





Nacido en Estados Unidos y con ciudadanía peruana, el papa León XIV está lejos de comulgar con el presidente Donald Trump. Por el contrario, ha cuestionado abiertamente las acciones de Washington en sus despliegues y uso de la fuerza, por ejemplo contra Irán. Condenando la guerra, el papa ha resaltado las nefastas consecuencias humanitarias en el uso del poder militar, así como también los abusos de un presidente autoritario. La voz del papa, al ser también estadounidense, influye en la política interna de los Estados Unidos; aproximadamente el 20% de los adultos de este país es católico, por lo cual su postura genera un discurso contrario a la narrativa del poder gubernamental. Trump tiene en el papa un adversario con suficiente eco interno y externo; es, por lo menos, una figura incómoda para el mandatario estadounidense.

León XIV no solo pide oraciones por la paz; su discurso es implacable en condenar la guerra y denunciar sus desgracias, señalando directamente la responsabilidad de los gobernantes y sus decisiones políticas. Respecto a la guerra en Ucrania ha planteado la necesidad de un alto al fuego, protección de la población civil y medios de diálogo para la negociación . Paralelamente cuestiona la política armamentista que apuesta por mayor y mejor equipo militar como estrategia de seguridad, proponiendo a su vez mecanismos de diplomacia efectiva y real que eviten llegar a conflictos armados.

Finalmente, el conflicto entre Palestina e Israel ha sido de suma importancia para el sucesor de Pedro. León XIV ha denunciado el uso de la población civil como instrumento en los objetivos militares, resaltando la crisis humanitaria en Gaza y la violencia contra la población de Cisjordania. La condena del líder católico adquirió especial significado en la condena del ataque israelí contra la parroquia de la Sagrada Familia en Gaza en julio de 2025. Sus condenas a las acciones militares del gobierno israelí de Benjamin Netanyahu han sido directas y contundentes; reiterando la necesidad de la aplicación del derecho internacional, la entrada de ayuda humanitaria y la solución pacífica por vías diplomáticas.





En conclusión, el simbolismo, influencia y liderazgo de la cabeza de la Iglesia Católica en el escenario internacional es de gran importancia. Aunque su impacto esté orientado a los ámbitos moral, ético y diplomático, su existencia es molesta para los políticos más belicistas, así como también una oposición para aquellos gobernantes que rechazan todo cuestionamiento a sus decisiones. León XIV busca un papel más protagónico de la Iglesia Católica, una postura más activa que exprese los principios de su doctrina. Un papa lúcido y fuerte puede contribuir a la solución de conflictos, tender puentes o, al menos, ser un contrapeso ante los excesos políticos a nivel internacional. Y en ese sentido, incluso su salud es un factor que pesa: el pasado 13 de octubre fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Gemelli de Roma, donde se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho. La operación duró unos 90 minutos y los informes médicos reportaron buenos resultados; se espera que el pontífice retome las audiencias públicas después del 20 de octubre. La salud del pontífice es, más allá de credos religiosos, un asunto de geopolítica.


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