Dr.
Guillermo R. Aguilar Peralta*
Quienes somos oriundos de esta pródiga tierra, pero además privilegiada en clima y en un entorno único que invita a la creatividad al amor por el arte, pero también que incentiva al espíritu científico incluso de rigor académico, podemos afirmar sin falsa pretensión que quien llega a veces quizá circunstancialmente, otras por obligadas actividades laborales o en casos por infortunio de la vida y circunstancias han quemado sus velas y no hay más a dónde ir, han encontrado en Zapotlán un sentido de identidad de pertenencia de cobijo y de arropo, no solo por el entorno de la sui generis sociedad zapotlense si no por la cautivadora esencia de Zapotlán.