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lunes, 22 de junio de 2026

La función de la resequedad

 


Fernando G. Castolo*



La Familia Sánchez-Fermín desde hace años abrazó el compromiso de sus ancestros para mantener viva una Función a Señor San José que data desde 1946. Se trata de la Función de la Resequedad. Estamos en el mes de junio y aún no se asoman en los cielos las nubes oscuras que presagian el inicio del temporal de lluvias. Esa situación produjo una seria alarma entre los agricultores quienes, apoyándose en sus líderes morales Camilo Ambrosio (hermano del célebre mayordomo indígena Cirilo Ambrosio) y Luis Sánchez Alcántara, instan al párroco para sacar en procesión a la taumaturga imagen Josefina, la que siempre ha enjugado las lágrimas de la frágil comunidad zapotlense.



El señor Cura don Higinio Gutiérrez López, con ciertas providencias, accede a la petición. A las 11:00 de la mañana del día 26 de junio la muchedumbre salió del templo parroquial cargando en sus hombros a San José. Entre cantos y oraciones, avanzó la procesión con rumbo hacia el anchuroso valle. En su recorrido por las sementeras, de tétrico aspecto dantesco, las tolvaneras se levantaban tras de sí. Ya de retorno y a la altura del Santuario de Guadalupe, empezaron a caer las primeras gotas.

En medio del aguacero y alrededor de las 2:00 de la tarde, San José ingresó a su gran templo en medio de vivas y efusivas aclamaciones. El milagro se había realizado: cayó agua del cielo y desapareció la resequedad. El resultado del temporal fue exitoso para todos los agricultores.

Desde entonces aparece en el calendario anual de las Funciones Josefinas esta que llaman de la "Resequedad". Esta solemnidad pervive en la memoria y en el espíritu de una comunidad representada por la Familia Sánchez-Fermín, cuyos esfuerzos honran la presencia de San José en Zapotlán, la tierra prometida de nuestros ancestros.


*Cronista Oficial de Zapotlán el Grande.



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