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domingo, 27 de septiembre de 2026

Frente a la distorsión y politiquería en la región: voceros regionales valientes e informados, con memoria y datos



Carlos I. Toledo Vizcaíno


Con absoluta ligereza, en el Sur de Jalisco y en el resto del país, hay quienes ya se sienten finalistas del proceso interno de Morena Jalisco. Incluso se atreven a afirmar que ya son ellos y andan armando sus planillas en lo oscurito.



Hay que decirlo con firmeza y con respeto a la militancia: "No es el momento; No es la etapa; Y no les corresponde"; Dejen de confundir a la militancia con aspiraciones adelantadas.


En Morena Sí las decisiones no se toman en mesas de café ni en grupos de WhatsApp. Se toman en los tiempos, bajo las reglas y en las instancias que marca el partido.


Todo lo demás es especulación, desinformación y una maniobra burda para tratar de influir en un proceso que apenas está en curso.





Hoy, la tarea es una sola: "cerrar filas"; cerrar filas en todo el país en torno a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo; cerrar filas, también, en cada municipio de Jalisco para fortalecer al movimiento como lo hemos hecho siempre: con trabajo, organización y presencia territorial, sin organización y sin pueblo, es condenar a la 4T al fracaso.


A este panorama se suma un escenario que no podemos ignorar: la clara e inevitable separación del Partido Verde en Jalisco y, posiblemente, a nivel nacional; así como la amenaza latente de que el PT Jalisco se separe de la alianza de la Cuarta Transformación en la entidad.


Dos factores, estos, que van a reconfigurar el mapa político nacional y, sobre todo, el de nuestro Distrito 19.





Es aquí en donde debemos ser contundentes a nivel regional: "No podemos olvidar lo que significaron los gobiernos azul/naranja en el Sur de Jalisco". Fueron gobiernos de simulación, de endeudamiento, de negocios al amparo del poder, de frivolidades y abandono; Gobiernos que gobernaron con espectáculo y dejaron los servicios públicos destruidos, colapsados y las arcas municipales de la región saqueadas.


El problema es que, como sociedad, somos de memoria muy corta y olvidamos rápido el daño profundo que hizo la derecha azul/naranja en los diferentes niveles de gobierno, de la zona sur.


Frente a eso, hay que decirlo con objetividad y orgullo: uno de los aciertos innegables del Gobierno de Zapotlán el Grande y de los de la Región Sur (2021 a la fecha) ha sido poner orden y lograr unas finanzas sanas en sus municipios; después del desastre que nos dejaron, eso es un logro enorme.




Pero, con autocrítica también debemos reconocer que hay errores por corregir y que la derecha no ha dejado de operar; han desplegado una guerra mediática, organizada y estructurada, que ha permeado en parte de la sociedad; distorsionan y quieren hacer creer que descubrieron el hilo negro, cuando lo que hoy padece la sociedad es, en la mayoría de los casos, la herencia de sus pésimos gobiernos.


Por eso la tarea de la izquierda en Zapotlán y en todo el Sur de Jalisco es clara: revertir esa percepción.


Necesitamos una verdadera estrategia de comunicación, con voceros valientes (no repetidores, de marca), preparados y con memoria, que todos los días estén recordando lo positivo que se ha logrado de 2021 a la fecha en la región, gracias a los diputados y gobiernos municipales emanados de la 4T y que, al mismo tiempo, le recuerden a la comunidad con datos y con hechos, lo que significó la larga noche de los gobiernos de derecha en el Sur de Jalisco.





Sobre todo, resulta importante no abrir frentes políticos innecesarios externos ni internos. No le demos a la derecha lo que más anhela: nuestra división. No le demos pretextos tontos para criticarnos y con ello ponernos en el escaparate público, que es lo que esperan.


Que quede claro, frente a la mentira y distorsión de la derecha en nuestra región: memoria y datos; frente a la politiquería de las redes: voceros regionales valientes e informados, organización y trabajo.



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